Siempre que empiezo a preparar un viaje lo primero que hago es buscar algo de información y datos prácticos del país, esta vez sobre Islandia, para preparar un poco el terreno y saber lo que me espera en destino. Después de unas semanas de ponerme los dientes largos, por fin, tras un tortuoso y costoso viaje, acabo de poner mis pies en Islandia y la impresión de su aeropuerto Keflavik ya me gusta bastante. No es muy grande pero está limpio y lo noto muy ordenado. Y también eficaz, ya que apenas tardo un momento en recuperar mi equipaje y dirigirme a la puerta de salida donde me esperan mis amigos y acompañantes en este viaje que tanto he soñado. Después de los saludos de rigor, hemos recogido nuestro coche en el parking del aeropuerto, ( es la mejor opción para recorrer Islandia) un Hyundai i 30 wagon, lo hemos llenado hasta los topes en una especie de tetris inverosímil y nos hemos lanzado dirección Reykiavik. Pero nuestra ruta, a pesar de los preparativos previos, ha sido un desastre absoluto.
Después de algunas deliberaciones ( qué sería de un viaje sin una discusión), trazamos nuestro plan general para los próximos días y decidimos que vamos a hacer noche en el norte de la isla, haciendo turnos de conducción durante el viaje. De todos modos, la excitación por la llegada a un nuevo país y los paisajes que empezamos a ver a nuestro alrededor hacen que nuestra primera jornada on road sea inolvidable ( tengo que admitir que conducir en este país es una delicia y casi una bedición). No tenemos prisa y vamos parando cada vez que vemos algo que nos impresiona ( demasiadas paradas he de decir). Además, como sabemos que en esta época de verano la noche nunca cae, no tenemos miedo de parar cuando el cansancio nos venza y buscar alojamiento insitu o montar nuestra tienda de campaña.
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Hablando de conducir, os dejo algunos consejos para que vuestra experiencia en estas solitarias y maravillosas carreteras sea positiva:
1. La velocidad máxima permitida en carreteras nacionales asfaltadas es de 90 kn/h, 80 km/h si es de grava y de 50 km/h en núcleos urbanos. Y os tengo que advertir que hay radares por algunas carreteras, especialmente cerca de la capital.
2. Es necesario el carnet internacional de conducción aunque a los españoles nos basta con el carnet de conducir español. Pero mucha prudencia al volante porque hay muchas carreteras de gravilla, puentes estrechos y carreteras en reparación. A eso hay que añadir que la climatología aquí es muy cambiante y en menos de 5 minutos puedes pasar de un sol radiante a lluvia, niebla o carretera con placas de hielo. Precaución amigo conductor.
3. Si vais con turismo convencional sólo os servirá para carreteras normales así que mucho cuidado con adentraros en carreteras interiores señalizadas con la letra F. Son sólo para vehículos 4×4 y tu seguro no responderá ante cualquier incidente.
4. El carburante aquí es caro por lo que es aconsejable no castigar mucho al coche y manejarlo con suavidad para evitar un gasto extra de carburante. Y también os recomiendo regular bien la presión de los neumáticos ya que el coche lo solemos llevar muy cargado.
5. En algunas gasolineras es posible repostar incluso cuando han cerrado ( normalmente después de las 23:00) ya que uno mismo puede servirse en las máquinas expendedoras previo pago con tarjeta del importe deseado.
Una vez que estemos ruta o antes, veo fundamental hacer una parada en el supermercado más económico del país, Bonus ( el del cerdito rosa) para hacer acopio de alimentos ( ya sabéis que nuestra intención fue ahorrar lo máximo posible en comida porque este país es muy caro). También compramos en una gasolinera la correspondiente bombona para nuestro hornillo que tan beun uso le vamos a dar ( no se os ocurra intentar subirla al avión que os la confiscarán). Pasamos de largo por la capital ( más adelante la visitaremos) y tomamos la R1, la carretera principal que rodea la isla en dirección al norte. Me sorprende algo que veremos muy a menudo estos días: la soledad de las carreteras y la inmensidad del paisaje. No podemos evitarlo y paramos a hacer fotos en algo que será una rutina diaria en este país: parar junto a la carretera, bajarnos del coche, exclamar ¡¡Guauuu!!, hacer muchas fotos y seguir nuestro camino.
Siempre recordaré la primera parada que hicimos para hacer un picnic junto a un río, de cuyo nombre no hace falta acordarme porque aquí todos son casi iguales de bellos. Allí sentado disfruté de la inmensidad del paisaje y supe que este viaje iba quedar grabado en mi memoria para siempre. Mejor os dejo algunos de esos paisajes que contemplamos en nuestras primeras horas en Islandia.
Akureyri, el cálido norte
Después de más de más de 350 kilómetros por carretera disfrutando de paisajes inolvidables llegamos a la principal ciudad del norte y la más grande por estas latitudes: Akureyri, con apenas 18000 habitantes y lleno de leyendas sobre trolls y elfos. Está situada a lo largo del mayor fiordo de Islandia, el Eyjafjörður y es la ciudad con el clima más cálido del país, una de las mejores para admirar el sol de medianoche y el punto de partida ideal para explorar el norte de Islandia. El enclave de la ciudad es excepcional, abrigada por montañas cubiertas de nieve y junto a un precioso fiordo que hacen que la imagen de esta ciudad sea idílica y de postal. Es una ciudad muy manejable y se puede visitar en un par de horas por lo que decidimos hacer un alto para descansar de tanta carretera y dar un paseo por la ciudad. Es muy tranquila, se respira una atmósfera muy agradable y la gente aprovecha el buen tiempo del mes de julio para salir a la calle, pasear y sentarse en sus terrazas. No hay mucho que ver en Akureyri, la verdad, y sus paisajes, su situación y las visitas de los alrededores es lo que atrae a los visitantes hasta aquí. Lo más destacado es la Akureyrarkirja, la modernísima iglesia, y el Museo de Akureyri, donde poder conocer mejor la historia y cultura de esta ciudad.
Para comer hay algunos buenos restaurantes e incluso alguna buena heladería de la que he oído bien hablar y para salir de marcha no hay mucho donde elegir. Os recomendamos Café Amour, ideal para un café durante el día y donde se reúne a beber casi toda la gente joven de la ciudad cuando llega la noche. Para dormir hay varias zonas de acampadas, un albergue y algunos hoteles pero no hay demasiada oferta. Nosotros decimos hacer acampada libre en las afueras de la ciudad en un paraje espectacular rodeado de montañas. Y si buscáis explorar la zona, a pocos kilómetros de la ciudad hay bastantes atractivos para el visitante como la ciudad de Húsavik, ideal para el avistamiento de ballenas o dos de los lugares que decidimos visitar: la impresionante cascada Godafoss y el Lago Mivath.
Cascada Godafoss
A pocos kilómetros de Akureyri ( unos 30 minutos en coche) nos encontramos con un cartel que nos lleva a Godafoss, «la cascada de los dioses», un impresionante torrente de agua proveniente del río Skjálfandafljót que se desploma 12 metros de forma majestuaosa por este barranco. Cuenta la leyenda que allá por el año 1000 el Rey Thorgeir, al convertir a Islandia al cristianismo, lanzó por este salto de agua las imágenes de madera de los dioses paganos islandeses, de ahí el nombre de esta catarata. La cascada, a pesar de no ser de las más altas del páis, tiene una anchura de más de 30 metros lo que la hace impresionante a la vista y ser una de las más visitadas del país. Un must del norte de Islandia que siempre recordaré por ser la primera que disfruté.
Lago Mývatn
Todavía impactados por la impresionante brutalidad de Godafoss, nuestra primera gran cascada en Islandia ( vendrán muchas más porque el país está lleno de ellas ), nos vamos a observar el tercer lago del país ( de 37 km2) y rodeado de formaciones volcánicas en sus orillas. Tras una hora de carretera llegamos al precioso lago Myvatn ( o lago de las moscas), una de las zonas más bonitas del norte del país y un lugar perfecto para observar la actividad volcánica de Islandia: cráteres, fallas, formaciones de lava, aguas sulfurosas… Hay muchas posibilidades en esta zona que están muy bien explicadas en sus centros de visitantes, como hacer senderismo o visitar zonas volcánicas, especialmente la zona geotermal de Krafla, donde observar la abundante actividad volcánica. Pero andamos como locos buscando donde relajar nuestros cansados cuerpos y vamos a probar otra de las experiencias que hay que hacer en Islandia.
Baños naturales de Mývatn
Ya que estamos aquí no podemos dejar de hacer algo imprescindible y toda una tradición en este país: darnos un baño en sus aguas sulfurosas. En toda la isla hay multitud de lugares donde se puede comprobar como las entrañas de la tierra hacen que el agua salga a la superficie a temperaturas elevadas y con unas propiedades extraordinarias. El azul lechoso de estos baños son muy aconsejables aunque el contraste de temperatura entre el aire y el agua cueste soportarla. La sensación de estar dentro de ese agua con olor a huevo podrido que calienta la tierra es única. Antes, hay que ducharse a conciencia sin bañador en los completos vestuarios para quitarnos cualquier suciedad que llevemos y sólo queda disfrutar de la experiencia. Hay también saunas, un restaurante y una tienda de recuerdos. Estos baños son más baratos ( 3200 coronas= 18 euros) que en la famosa Laguna azul y hay mucha menos gente con lo que el baño se disfruta más. ¡No dejéis de hacerlo, 100% recomendable!.
El sol de medianoche
Relajados, purificados y encantados de la vida volvemos sobre nuestros pasos hasta Akureyri para reponer fuerzas y tomarnos algo en sus locales nocturnos. A pesar de que la gente es muy afable, por aquí no hay mucho ambiente y a la 1 de la madrugada ya está todo cerrado. Toca buscar donde dormir y decidimos salir de la ciudad y acampar en algún paraje cercano. Pero para terminar la intensa jornada, Islandia nos tenía preparado uno de los espectáculos naturales más impresionantes que se pueden ver en los meses de verano: el sol de medianoche, un fenómeno natural que se da en el circulo polar ártico debido a la inclinación de la tierra sobre su eje, y que en estas latitudes y en estas fechas, hacen que el sol sea visible las 24 horas del día. Esa noche, el cielo islandés se fundió con el sol en una amalgama de grises, amarillos y naranjas que me dejó sin respiración. Sin duda, disfrutar del sol de medianoche en Akureyri ha sido una de las imágenes más impactantes y bellas que he disfrutado en Islandia, una isla llena de paisajes de ensueño y fenómenos impactantes. Por supuesto prometo contaros más sobre esta bellísima isla. Saludos glaciares.
Datos prácticos
– Más sobre Islandia en Myguiadeviajes: – Preparativos y datos prácticos – Islandia desde mi iphone – Próximo viaje: Islandia, naturaleza en estado puro.
– Más fotos de Islandia en mi Flickr.
– Página oficial de Turismo de Islandia.
– Alquiler de coche Hyundai i 30 SW 7 días: 520 euros.
– Akureyri. Pequeña ciudad del norte enclavada entre montañas y fiordos.
– Reservar hoteles en Akureyri.
– Baños sulfurosos de Myvatn. Abiertos todo el año. Precio: 18 euros. http://www.jardbodin.is/en/

Bitacoras.com 10 enero, 2013
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