Viajar a Bulgaria: 6 lugares imprescindibles que ver

Bulgaria sorprende a todo aquel que la visita y ofrece mucho más de lo que uno se puede imaginar. Naturaleza deslumbrante, mucho patrimonio cultural y una costa del Mar Negro con pueblos encantadores. Aunque es cierto que Sofía, su capital, no me enamoró, todo lo demás me dejó sorprendido y con la boca abierta. Os dejo 6 lugares imprescindibles para que tu viaje a Bulgaria sea inolvidable.

Sofía, la capital. No es la ciudad más bonita del mundo pero se deja ver si aciertas con algunas de sus visitas. Es cierto que yo no recomendaría más de 2 días en la capital, incluso con un día puede suficiente pero eso ya va sobre gustos. Destaca la gran catedral de Alejandro Nevsky, símbolo de la ciudad construida entre 1882-1912. Además no dejes de pasear por el Bulevar Vitosha, la arteria principal de Sofía y llena de tiendas, restaurantes y gente paseando. Tampoco hay que perderse el Mercado de las Mujeres, la Iglesia Rusa de San Nicolás o la Mezquita Banya Bashi.

Monasterio de Rila. Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es una de los lugares más visitados del país y una maravilla que te llena de paz y energía interior. Rodeado de un espectacular paisaje, este monasterio a 120 kilómetros de Sofía fue fundado en el siglo X por San Juan de Rila y ha sido, y es, venerado por todos los Búlgaros desde entonces.

Se puede ir hasta allí en coche de alquiler o con excursiones contratadas desde Sofía y la entrada es gratuita, al menos si solo quieres dar una vuelta y echar un vistazo. El patio o Claustro es lo primero que llama la atención nada más entrar al recinto, y ratifica lo hermoso del lugar y la paz que se respira. Alrededor del patio se encuentran las celdas de los monjes ( por cierto, es posible dormir en el monasterio) en un edificio con esplendorosos arcos y remates de madera y como no, la Iglesia de la Natividad en el centro, construida en el siglo XIX pero igualmente impresionante. Los innumerables frescos de escenas bíblicas de sus techos y paredes son infinitos y hacen que la vista se pierda en ellos admirando miles de detalles.

Y para rematar, la Torre Hrelyova a la izquierda de la Iglesia, le da el toque final a una estampa única en el mundo.

Si quieres acceder a alguno de los tres museos del Monasterio, debes pagar la entrada aparte que yo no hice. A pesar de estar muy apartado de todo y rodeado de naturaleza, no faltan los puestos de souvenirs que venden todo tipo de recuerdos y un restaurante donde poder reponer fuerzas.

Plovdiv, en el centro del país y segunda ciudad más poblada de Bulgaria, merece una visita. Tiene más de 8000 años de historia, un casco antiguo muy animado y un legado romano dificil de superar por estas zona, liderado por el majestuoso Teatro Romano de Trajano ( siglo II dc). Y no dejes de ir al barrio chic de Kapana, creativo y efervescente donde podrás comer de maravilla o tomar algo en sus animados locales. Apunta Aylyakria Restaurant, un auténtico lujo de comida y de trato.

Ruta senderista de los 7 lagos de Rila. Si te gusta la naturaleza y el senderismo, este es tu lugar en Bulgaria, una ruta con paisajes brutales que no se te olvidarán en la vida. Desde que subes al imponente teléferico que te sube a 2100 metros en 20 minutos no apto si tienes vértigo, te das cuenta de que lo que vas a vivir no tiene comparación. La ruta de 8 kilómetros se completa en unas 4 horas y se disfruta de un paisaje de montaña lleno de lagos y cascadas. En lo más alto de la ruta puedes contemplar en 360 grados los famosos 7 lagos.

Merece mucho la pena recorrerse el país y llegar hasta el Mar Negro, allí está la animación en verano, una costa salpicada de ciudades, buenas playas y pequeños pueblos donde ver la Bulgaria más turística. De entre ellos no te puedes perder estos dos:

Nessebar, magia en el Mar Negro. Es quizás lo mejor de la zona, una preciosa localidad Patrimonio Mundial por la UNESCO que te va a enamorar, tanto por su 3000 años de historia como por su precioso casco antigua de calles empedradas y casas de bases de piedra y madera. Ambientazo en sus calles, tiendas de recuerdos y buenos sitios para comer comida local. Destacan sus iglesias medievales ( llegó a tener más de 40) y su molino de viento que conecta la ciudad vieja con la nueva. Para alojarte más barato y con playa, la parte nueva.

Sozopol, la otra joya del Mar Negro. A una hora en coche de Nessebar tienes Zosopol, una localidad turística que en verano de llena de gente y animación. No es tan bonita como Nessebar pero también merece mucho la pena pasar allí al menos una noche y descubrirla. Casas de madera, calles empedradas como su vecina y un paseo marítimo sobre los acantilados maravilloso. En las afueras del casco antiguo hay muy buenas playas que en verano se animan mucho.

Bulgaria me ha parecido un país muy fácil de recorrer, con buenas carreteras, interesante cultura, gente amable, gran gastronomía, precios más contenidos que en España y mucho que hacer. En 10 días se pueden ver los puntos más importantes que os he contado aunque si vais con algún día se hace todo más relajado. Como no podía ser de otra manera, me despido como siempre, animando a viajar y a seguir coleccionando experiencias. ¡Nos vemos por el mundo!.

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