Bares de leche en Polonia, comer barato en la casa de una abuela polaca

Viajar a Polonia es una experiencia muy gratificante, os lo aseguro. Es un país tremendamente hospitalario y seguro, de gente amable, de grandes paisajes, bonitas e históricas ciudades y un pasado difícil y cruento. Un país que ha sabido reinventarse y que cada día mira al futuro con más optimismo. Y si hablamos de gastronomía, puedo deciros que Polonia es uno de los mejores países donde mejor he comido, después de países asiáticos como Vietnam o Tailandia. Una gastronomía de origen eslavo y alemán e influenciada por la cocina de diversos países como Turquía, Armenia, Hungría, Francesa…. Una cocina contundente, rica y sabrosa que hace las delicias de los que nos gusta el buen yantar a unos precios increíbles. Y si quieres gastar menos aún, visita los bares de leche y lo que es comer barato en Polonia. bar de leche varsovia

Y dentro de esa gastronomía que tanto me ha gustado, especialmente sus sopas, hoy vengo a hablaros de los bares de leche, unos restaurantes tan curiosos como baratos que están repartidos por muchas ciudades polacas. Son lugares genuinos, auténticos y muy muy económicos. Básicos como ellos solos pero cumplen la función de llenar tu estómago.

Bar de leche Gornik, Cracovia

Bar de leche Gornik, Cracovia

Sólo hay que pedir en la barra, pagar, recoger tu comida y al terminar de comer, llevar los platos a la cocina. Y nada de comer despacio, la gente espera.

Que son los bares de leche

Un Bar Mleczny (en polaco significa «bar de leche») son bares que se abrieron a finales del siglo XIX en la Polonia socialista para obreros sin cantina en sus trabajos, y más adelante para gente sin recursos. Deben su nombre porque se utilizaban productos lácteos y verduras en sus menús, aunque hoy en día sirven todo tipo de platos de cocina polaca tradicional. Menús y comidas a precios muy económicos que son como comer en la casa de tu abuela polaca. La pega, todo no puede ser de color de rosa, es que no hablan inglés en casi ningún bar de leche, por lo que debes pedir por señas o al azar mirando los carteles de los platos. Y como no, su decoración comunista, simple y anclada en el tiempo que hace las delicias de los nostálgicos. La presentación de los platos importa poco aquí y el sabor, el de toda la vida, cocina casera 100%.

Bar de leche en Varsovia. Wikipedia.

Bar de leche en Varsovia. Wikipedia.

Mleczny Gornik, Bar de leche en Cracovia

Pregunté por bares de leche en Cracovia y me recomendaron varios, aunque con especial hincapié en Gornik, un pequeñísimo local muy cerca del casco antiguo de precios irrisorios y comida aceptable. Allí la gente va a comer como alma que lleva el diablo, no he visto tantas prisas para comer en mi vida. Llenan el estómago, llevan los platos a una pequeña ventana que da a la cocina y se van igual de rápido que han entrado. Si está abarrotado, como es costumbre, llegan con su fiambrera para llevar, se la llenan y se lo llevan a casa. Tened en cuenta que los bares de leche cierran entre las 17 y las 18, de noche no hay posibilidad de probarlos, a no ser que sea algún local moderno. Los de toda la vida no sirven cenas.gornik cracovia

bar de lecheLa carta, en un gran cartel en Polaco en la pared era casi indescifrable, salvo los socorridos y omnipresentes pierogis ( eso sí, los rellenos de estos tampoco los sabes, las 16 declinaciones del Polaco hacen dificil entenderlo). Pero valientes como somos, y viendo la comida por la vitrina, fuimos señalando distintos platos que nos sirvieron en menos que canta un gallo. Costó entendernos con la señora, que nos miraba con una mezcla de cara de asombro y hastío. Alguna sopa por aquí, una especie de potaje de judias por allá, lo que parecía un gulash,  los imprescindibles pierogis (empanadillas hervidas con diversos ingredientes en su interior). De beber refrescos o agua, aquí no sirven alcohol, gran defecto a mi entender. 
sopa polacasopa bar de leche polonia

Pudimos sentarnos en una mesa con su mantel de toda la vida, su centro de flores y a pocos centímetros de separación con otras mesas o con los clientes que iban pidiendo en la barra. Es un poco agobiante. 10 minutos duró nuestro almuerzo, parece que en los bares de leche hay algo en el aire que flota y te impide relajarte y disfrutar de la comida. O quizás era la gente mirando con cara rara que no entiende que hables o rias mientras comes. Como dice el refrán donde fueres haz lo que vieres así que cogimos nuestros platos y cubiertos y los llevamos religiosamente a la zona de cocina, aquí no hay camareros que hagan ese trabajo. ¿La Comida? Pues está claro que no va a ganar ninguna estrella Michelín ni ninguna mención el la Guía Repsol pero llena el estómago más que suficiente y se va uno satisfecho aunque la calidad no sea excelsa. ¿El precio? Su punto fuerte y el motivo por el que van muchos polacos a comer a este tipo de bares. Incluso las autoridades dan bonos para comer a gente sin recursos, imaginaros que todo es básico pero más que suficiente para irte lleno.  Nos costó 2,70 euros por persona. Poco más se puede añadir si quieres comer barato en Cracovia. pierogis polonia goulash polonia

Bar de leche Rusalka en Varsovia

En capital Polaca hay bastantes bares de leche, muchos de ellos repartidos por sus barrios, otros más modernos en el centro histórico, con carta en inglés e incluso escuché que hay uno con la carta traducida al español. Pero si quieres que la experiencia sea auténtica y única, debes ir a un bar de leche tradicional, de los de toda la vida y donde va gente local. Y en Rusalka, en el barrio de Praga, tienes todo eso y más como puede comprobar al leer las opiniones de Google Maps. Lo que no decía era que la cajera es de lo más áspera y desagradable que he visto en mi vida. Ni hizo nada por comunicarse con nosotros ni tuvo paciencia ante nuestras dudas y hasta nos mandaba callar ( se ve que solo se puede comer en los bares de leche). Pedimos casi con miedo, jeje. rusalka varsovia IMG_3688
Su carta en polaco la intentamos descifrar con Google translate pero apenas sirvió. Finalmente pedimos 3 sopas, 2 platos y 3 aguas. Los platos los sirven a la carrera y con poco miramiento y salen de unas grandes ollas que se pueden ver si te asomas por la ventanilla de la cocina, con sus correspondientes cocineras. Por supuesto, como veís en la foto, nada de limpiar los bordes del plato si cae algo en ellos. La presentación importa poco aquí. sopa de tomate con arroz sopa pasta y champiñones Sopa de tomate con arroz  y sopa de champiñones con pasta. Todo un poco de rancho, pero la verdad es que sabían bien y las comimos con ganas. De segundo ( habría menú y más barato que los platos sueltos pero no logramos descifrarlo), filete de carne empanado y pescado rebozado que ni sabía lo que era cuando lo pedí. Aceptable. Todo acompañado con patatas cocidas. El total del almuerzo, 3,30 euros por persona en un local donde no para de entrar y salir gente. Por algo será. Eso sí, de nuevo comimos con una hipnótica velocidad, sin apenas hablar entre nosotros y al terminar, nada de tertulia. La mesa tiene que ser ocupada por otra persona así que llevamos nuestros platos a la cocina y el café nos lo tomamos más tarde por la calles del casco histórico de Varsovia.bar de leche polonia pescado bar de leche

En definitiva, si vaís a Polonia, no dejéis de visitar los auténtico bares de leche porque, sin comer como los ángeles, llenas el estómago a precios irrisorios y son toda una experiencia. Ya me contaréis si vais. ¡Hasta la próxima viajeros!. menú por 9 euros

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