Viaje a Tailandia: Día 7. Mae Hong Son

Como cada mañana de nuestro circuito nos toca levantarnos pronto. Esta vez las maletas las dejaremos en el hotel de Chiang Mai y sólo llevaremos una pequeñita con lo justo para pasar la noche en Mae Hong Son. Desayunamos muy bien como siempre y nos preparamos. Nuestro vuelo con la Thai sale a las 10.

Es un avión muy pequeño, con hélices y no caben más de 60 personas. El vuelo dura 40 minutos y sobrevolamos montañas y montañas. Nos dan un zumo y un pastelito( Un 10 para la Thai). Nos comentan que con mal tiempo hay que ir por carretera y son unas 10 horas. En un rato estamos llegando al aeropuerto, el más pequeño que he visto en mi vida y con una pista apta para aviones muy pequeños( y no apta para aprensivos).

Allí nos esperan dos todoterrenos y nos encaminamos hacia el poblado de las mujeres jirafa,de la etnia padang, cerca de la frontera con Birmania.El trayecto dura una hora más o menos y es terrible. Baches,curvas y caminos impracticables hacen que vayamos dando tumbos en la parte de atrás. Por lo menos disfrutamos del paisaje que es espectacular. Hacemos una parada en una tienda local para comprar algo para los niños. Nuestro guía nos dice que están acostumbrados a los turistas y que son muy pobres. Compramos de todo, desde leche hasta galletas y patatas fritas. ¡y nos cuesta menos de 3 euros- 270 baths!


Supermercado local

Por fín llegamos al poblado un poco mareados. Bajamos, andamos 5 minutos y vemos las primeras casas. A la entrada nuestro guía nos explica como son y como viven, y cogemos un collar( pesa bastante). Entramos en el poblado y está lleno de niños que corren hacia nosotros al vernos con regalos.


Entrada al poblado

Muy educados, se quedan parados delante tuya y cuando les das algo te hacen el saludo con las dos manos.¡ que graciosos! Nos impresiona ver esos collares en el cuello, estamos alucinando. Las mujeres tienen tenderetes a ambos lados del camino y sus casas están diseminadas por los alrededores.


Mujer jirafa en su puesto


Hombre transportando alimentos

Se dedican a vender artesanía y dejan que les hagamos fotos sin problemas. Mientras nos adentramos en el poblado vienen más niños y seguimos repartiendo regalos. Hacemos algunas compras pero no regateamos nada. Bueno,solo que nos dejen hacer fotos con las vendedoras.


Poblado

Vamos bajando y vemos la escuela, alguna pequeña tienda de comestibles y hasta un partido de fútbol con niños locales. Aquí viven, aparte de lo que da el campo, del turismo, y ven a los turistas como algo necesario( o no). Pero no se me olvidará la mirada de esas niñas y mujeres jirafa. Una mirada indiferente, triste, cansada y resignada hacia nosotros los turistas, que las hacemos esclavas de las fotos.


La escuela


Saliendo del poblado

Nos vamos del poblado un poco tristes al ver en que condiciones tienen que vivir estas personas pero también impresionados por todo lo que hemos visto.

Salimos del poblado con un calor impresionante y un hambre aún mayor.Vamos a almorzar en un restaurante que está de camino hacia la tribu Hmong, de refugiados chinos. El almuerzo está bastante bien. ¡Nos ponen tortilla de patatas y gazpacho!, además de comida local.

 


Seguimos nuestro camino y una hora después de pasar curvas y subidas llegamos al otro poblado previsto en las montañas. Son refugiados chinos Hmong y hay más de 200 niños. Se nos ponen en fila porque saben que les traemos comida. Ante la avalancha de niños hacemos lo que podemos y repartimos lo que nos queda.
Niños bajando de la escuela

 

Siguen siendo muy educados y siempre te dan las gracias con su saludo. Las casas están diseminadas por el camino y me pregunto como se puede vivir tan lejos de la civilización. .
Niñas de la etnia Hmong jugando

 

Después de jugar con los niños( que no paran de reir y se les ve felices) nos marchamos hacia el hotel en Mae Hong Son. Llegamos a la 17.30 al Imperial Tara Mae Hong Son, a unos 3 kilómetros del pueblo. Ahí van algunas fotos.
El hotel es bonito, muy rústico y con los suelos de madera pero no tiene muchos detalles. Mi crítica en Tripadvisor:
Estuvimos 1 noche alojados en el Imperial Tara y nos gustó. Está situado a pocos kilómetros del centro,en un bosque de teca. La situación es idílica y el hotel muy rural, como no podía ser menos. Sólo se escuchan ruidos del bosque y la sensación de paz y tranquilidad fue total. El hotel tiene lo sufiente para una estancia cómoda aunque no tiene los lujos de otros resorts. Predomina la madera y la decoración rústica. Desde la recepción hasta el suelo de las habitaciones son de madera.La habitación es un poco básica: Cama buena, minibar,caja fuerte, terracita y baño un poco pequeño y básico. La llave es necesaria para el aire acondicionado funcione y si te vas de la habitación se apaga el aire. Eso es un fallo ya que con aire se evitan los molestos mosquitos, tan peligrosos por aquí. La piscina es pequeña pero sufiente si quieres que te acribillen los mosquitos. El restaurante es grande y para desayunar tiene mesas fuera que dan al bosque con lo que el desayuno se hace muy agradable. En general puedo decir que me gustó el estilo del hotel y su situación rodeado de naturaleza.


La piscina y la terraza para desayunar

Por la noche cenamos muy bien en un resturante local, Fern Resturant, de comida thai. Comida muy variada( que no pudimos elegir) amenizada con música en directo.
El dueño tiene también bungalows en la selva para alojarse y nos dió la publicidad correspondiente. Tienen muy buena pinta. http://www.fernresort.info/
Después de la cena nos llevan al hotel y nos tomamos unas Singhas comentando lo que ha dado de sí el día. Los mosquitos hacen su aparición y el eau de relec también. Preciosas las montañas y la pequeña ciudad así como las tribus que hemos visto. Aquí se respira paz y tranquilidad y nos hubiera gustado estar algún día más por la zona. Pero un circuito es así. Será la próxima vez.
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